A través de un profundo trabajo de aceptación del Yo y llevar a tierra la parte corporal-espiritual de la vida, el alma vuelve a encontrar su lugar en un cuerpo receptivo, permitiendo una expresión creativa en este mundo.
Se consigue llegar a una unión profunda del alma y el cuerpo, la integración del potencial del alma, a través de una síntesis de movimiento, baile, tonos, cantos, lenguaje del alma, silencio y círculos espontáneos de sanación. Durante este trabajo pueden emerger limitaciones propias, viejos patrones (familiares) y enredos. Cada persona tiene su camino para salir de ellos, a los que se consigue llegar con maestría en el espacio sagrado del seminario de forma individual, bajo la guía del maestro del seminario. Durante los seminarios se usa la música de Lex (en algunos momentos canta “live”) y se vive como a través de esta música se puede crear vibraciones del alma con baile, movimiento, sonidos y meditación.
Con el sentido de humor unido a la capacidad de captar el instante actual y usarlo, con profundo y amable respeto por la individualidad de cada persona, los seminarios se convierten en espacios de crecimiento y sanación, cuyos efectos se prolongan más allá de los días de convivencia.
¡Eres bienvenido!